miércoles, 8 de diciembre de 2010

AMO A UNA PLANTA

Sentado esperando...

Como se agolpan mis pensamientos

esperando impaciente, acallar los lamentos.

Tu sabor amargo, dulce y penetrante

me lleva a sentarme y esperarte.

Pronto mi alma deja su morada

y una llama sagrada ilumina la mirada.

Brillantes luces de colores

pronto anuncian tu llegada

como apasionados gigantes

amándose con la mirada.

Cuánta lagrima derramada

por un pasado ya ausente.

Cuánto temor en la alborada

por un futuro no presente.

Madre divina, vida y muerte,

ilumina mi camino,

Madre terrena, niño y anciano,

muestra mi destino.

Hoy acepto mi suerte

y con tu luz me sano.

Datos personales